Hallan sin vida al investigador paranormal Dan Rivera, encargado de cuidar a Annabelle

El investigador de 54 años fue hallado sin vida el pasado domingo 13 de julio. Dan Rivera se encargaba del cuidado de Annabelle, popular por las adaptaciones cinematográficas de las investigaciones de los Warren. El cuerpo fue hallado en la habitación de un hotel en Pensilvania mientras realizaba una gira por Estados Unidos con la muñeca.

Dan Rovira investigador de la Sociedad de Nueva Inglaterra para la Investigación Psíquica, en inglés conocida como New England Society for Psychic Research (NESPR), era el encargado de cuidar de Annabelle. El investigador se encontraba de gira por Estados Unidos realizando varias actividades públicas bajo el nombre de Devils on the Run, que contó con una presentación en el National Soldiers’ Orphans’ Homestead. Aunque la muñeca maldita no se encontraba en la habitación en el momento de hallar el cuerpo, esta era el principal atractivo de la gira. La asociación ha sido la encargada de transmitir la noticia mediante un comunicado en el cual se ha anunciado la pérdida del investigador. El también veterano del ejército «trabajó estrechamente con Lorraine Warren y permaneció a su lado incluso cuando su salud se deterioró, siempre ofreciendo una mano firme y un apoyo inquebrantable», tal como reza el comunicado publicado en Instagram por NESPR. Además, participó en varios eventos locales, como Una velada con Annabelle, donde la muñeca era exhibida al público.

La muerte de Dan Rivera acrecienta todavía la presunta maldición que acompaña a la muñeca Annabelle. Una Raggedy Ann de los años 70 que hasta la fecha carga con una gran cantidad de casos relacionados con eventos paranormales a causa del supuesto demonio encerrado en él.

Algunos detalles sobre la muerte del guardián de Annabelle

Su fallecimiento fue anunciado por la New England Society for Psychic Research y, aunque no se han revelado públicamente las causas específicas de su muerte, el comunicado oficial confirma que fue un suceso inesperado y profundamente doloroso para su entorno más cercano. “Rivera no solo era un investigador entregado, sino también un esposo, padre y amigo muy querido por quienes lo conocieron”, resalta el escrito. 

Dan Rivera, de 54 años, fue hallado sin vida la madrugada del 13 de julio de 2025 en su habitación de hotel en Gettysburg, Pensilvania, durante una parada del tour Devils on the Run, en el que presentaba a la muñeca Annabelle. Las autoridades confirmaron que su muerte fue repentina y espontánea, sin indicios de violencia o actividad sospechosa y, aunque el personal de emergencias intentó reanimarlo con RCP, todo esfuerzo fue en vano. Según el informe del Departamento de Policía del Estado de Pensilvania y el forense del condado de Adams, el fallecimiento fue calificado como natural, y se está a la espera de los resultados completos de la autopsia.

Dan Rivera, un investigador más allá de lo normal

Dan Rivera era mucho más que un investigador de lo paranormal, describen sus compañeros: «Fue el alma silenciosa que mantuvo viva la llama del legado de Ed y Lorraine Warren». El comunicado resalta también que «como miembro destacado de la New England Society for Psychic Research (NESPR) durante más de una década, Dan combinó pasión, sensibilidad y profesionalismo en cada aspecto de su trabajo». En él puede leerse así mismo que el veterano del ejército de los Estados Unidos trasladó a la investigación psíquica los mismos valores que le guiaron como soldado: compromiso, valentía y servicio, y que su presencia era habitual en diferentes eventos donde no solo aportaba conocimiento, sino también una calidez especial que conectaba con el público. 

«Dan no perseguía lo extraño por morbo, sino por una necesidad genuina de ayudar, de dar respuestas a familias confundidas, y de tender puentes entre este mundo y el otro. Su fe cristiana era el eje de su vida y creía en la luz tanto como investigaba la oscuridad», concluye.

Sobre Annabelle, la verdadera historia de la muñeca maldita más famosa

La historia real de Annabelle dista bastante de lo que muestran las películas de The Conjuring o Annabelle. Lejos de tener un aspecto siniestro, la auténtica Annabelle era una muñeca de trapo Raggedy Ann, popular en los años 70, y su caso fue documentado por los famosos investigadores paranormales Ed y Lorraine Warren.

Según la mítica pareja, todo comenzó en 1970, cuando una estudiante de enfermería llamada Donna recibió la muñeca como regalo de su madre. Pronto, Donna y su compañera de piso comenzaron a notar cosas extrañas: la muñeca cambiaba de posición por sí sola, aparecían mensajes escritos en papel de pergamino (algo que no tenían en casa) y, en ocasiones, parecía sangrar por las manos. Tras consultar con un médium, se les dijo que el espíritu de una niña llamada Annabelle Higgins residía en la muñeca y pedía quedarse con ellas. Conmovidas, accedieron. Sin embargo, los fenómenos empeoraron, incluyendo ataques físicos a un amigo cercano, Lou, que aseguró haber sido estrangulado por la muñeca mientras dormía.

Los Warren concluyeron que no se trataba del espíritu de una niña, sino de una entidad demoníaca que intentaba poseer a alguien, por lo que se llevaron la muñeca y la encerraron en una vitrina bendecida en su Museo del Ocultismo en Connecticut, donde colocaron un cartel que decía: «Warning: Positively Do Not Open». A día de hoy, Annabelle sigue siendo uno de los objetos más conocidos del Museo Warren, y su historia ha alimentado innumerables debates entre creyentes y escépticos. Para muchos, no es solo una leyenda urbana, sino un caso real de objeto poseído por fuerzas inexplicables.

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