El cine de terror asiático, y sobre todo las películas de terror coreanas, nos han dejado a más de uno/a sin dormir alguna noche. El ambiente depresivo propio de estos metrajes te sumerge en una trama que transcurre lentamente y que poco a poco se va tornando más y más desoladora, generando incluso cierto malestar al espectador hasta que llega el acto final en el que aparece el temido gwishin. Estos son los fantasmas atrapados en este mundo terrenal, generalmente por una muerte traumática y con asuntos pendientes por resolver. Ahora bien, no son fantasmas como los que acostumbramos a ver en las superproducciones estadounidenses, por lo general son entes vengativos y sádicos. Fantasmas que no tienen problema en retorcer los huesos, desfigurar rostros y arrancar miembros. No es de extrañar el miedo que generan a los espectadores, pero también a la sociedad actual en la cual siguen siendo una especie de tabú.
A continuación, voy a hablar de los fantasmas asiáticos —concretamente, de los fantasmas coreanos—, de cómo se entienden en la cultura del país, qué tipos hay y algunos ejemplos de películas de terror asiáticas (y coreanas) para que puedas incluir en tu lista de cine pendiente de ver.
Historia y cultura de los fantasmas coreanos

Los fantasmas coreanos forman parte de la historia y la cultura del país. Hay infinidad de leyendas de terror coreanas y lugares supuestamente encantados por estas entidades, además se trata de algo muy arraigado en la creencia popular. Una de las historias de fantasmas coreanos más populares es la de Arang. Esta mujer era hija de un magistrado llamado Miryang. La joven fue violada y asesinada por un admirador secreto y una de sus criadas, lo que hizo que se convirtiera en un gwishin vengativo que acabó con la vida del resto de magistrados que ocupaban la mansión. Sin embargo, en un determinado momento, uno de ellos se enfrentó al espíritu y descubrió que lo único que buscaba era justicia. El magistrado llevó el caso ante la ley y denunció a sus asesinos, quienes fueron sentenciados. Tras ello, el fantasma de la joven se convirtió en una mariposa que se posó sobre su verdugo para finalmente descansar en paz. Esta versión forma parte del recopilatorio de clásicos coreanos e incluso se rodó una peli coreana de terror sobre la misma: Arang and the Magistrate (2012).
Ahora bien, la historia de los fantasmas en Corea es mucho más antigua. De hecho, gran parte de sus mitos provienen de las influencias del chamanismo coreano, que desempeñó un papel muy importante en su creación y en otros muchos aspectos. Los antiguos coreanos creían en un concepto animista, lo que significa que cada objeto tenía un alma y, como tal, eran empleados en rituales chamánicos para adorar a los espíritus y demonios que habitaban en las montañas y ríos. Además, la mayor parte de los ritos chamánicos provienen de la isla de Jeju y de la provincia de Hamgyong del Sur. Existen mitos sobre la creación, mitos sobre la fundación de la nación, mitos sobre el diluvio, sobre el nacimiento y la enfermedad y muchos más. Los mitos sobre el más allá más populares (y estos forman parte de las primeras referencias a fantasmas que hay en el país) son los siguientes:
- Chasa Bonpuri: Esta leyenda de fantasmas coreanos se centra en un mito del inframundo de la isla de Jeju. Concretamente, en el héroe Gangrim Doryeong que recibe una orden de su rey Kimchiwonnim para capturar a Yeomna, el rey del inframundo, y descubrir así la razón de la misteriosa muerte de sus tres hijos. Con la ayuda del dios de las puertas (Munshin) y del Dios del hogar (Jowangshin) el héroe logra su objetivo y el rey del inframundo le explica que los tres hijos son en realidad tres príncipes reencarnados que eligieron renacer para vengarse de sus asesinos y que uno de ellos, Gramin, se convirtió en el dios de la muerte, quien se encarga de cosechar almas y llevarlas al inframundo.
- Barigongju: O Baridegi. Es un mito chamánico sobre una princesa abandonada por sus padres por no poder tener hijos, además, es la séptima hija de la familia. Tras la muerte de sus padres después de enfrentarse a ella, la princesa viaja al inframundo en la búsqueda del elixir de la vida. Los revive y se convierte en una diosa que guía a las almas hacia el cielo.
Tipos de fantasmas coreanos

Como explica más arriba, los fantasmas asiáticos —en general— son almas vengativas que tienen muchas diferencias en comparación con los fantasmas a los que estamos acostumbrados a ver en el cine. Estos se convierten en una especie de sombra que acecha a quienes han sido maldecidos, persiguiéndolos sin descanso. Los rostros pálidos, el cabello largo y lacio, los ojos oscuros y profundos y la sensación de ser seres físicos —con capacidad de infligir daño— son solo algunas de las características más destacadas. Ahora bien, tanto en los manuscritos como en la tradición oral y en los recopilatorios clásicos coreanos, como el Dongyahwijip o el Cheongguyadam, se hace una clasificación de ellos. Los vemos.
Gwishin
Es el fantasma más popular, el espíritu que ha quedado atrapado en este plano de existencia por tener cosas pendientes o haber sufrido una muerte violenta. El origen de estos fantasmas asiáticos es muy similar al de los occidentales, son almas que no han conseguido atravesar la frontera del más allá. En Corea, además, existe un gran repertorio de historias y leyendas sobre los gwishin escolares, o fantasmas de niños que fallecieron en una escuela y siguen vagando por los centros educativos. Tal es así que son muchos los estudiantes que temen quedarse hasta altas horas estudiando en la escuela por temor a encontrarse con uno de ellos.
Cheonyeo gwishin
Se trata de fantasmas coreanos de jóvenes vírgenes. Estos entes son descritos con el pelo largo y suelto, además se habla de que suelen vestir el hanbok, que es la prenda tradicional blanca que se usa para acicalar a los difuntos. Generalmente, se trata de fantasmas de la antigüedad, concretamente de los espíritus de mujeres jóvenes que fallecían solteras y vírgenes y no llegaban a cumplir con las expectativas de sus padres que —en otros tiempos— era la de casarse y tener hijos, y por esta razón su alma queda frustrada y atrapada en la tierra atormentando a los vivos.
Chonggak gwishin
Aunque son menos habituales, se trata de los fantasmas de un varón fallecido. Por lo general, se les suele invocar para acabar con la presencia de una cheonyeo gwishin. El ritual chamánico consiste en atarlos a los fantasmas femeninos para que de esta forma ambos entes puedan abandonar el plano terrenal.
Mul gwishin
Los mul gwishin son otro tipo de fantasmas coreanos. Estos tienen la particularidad de tratarse de personas que fallecieron ahogadas. Su alma, comentan, se queda atrapada en las profundidades de los mares y de los ríos. Las leyendas de terror coreanas dicen que si te topas con uno de ellos te tomará del pie y te arrastrará para sumergirte y ahogarte en el agua.
Dal gyal gwishin
O caras de huevo. Esto es así porque en su rostro no hay ni ojos ni boca ni nariz. E incluso en algunas ocasiones se dice que no tienen brazos o piernas. Sin duda, son uno de los fantasmas más terroríficos que hay en la cultura coreana, de hecho, se comenta que si los miras directamente causan la muerte instantánea. Estos fantasmas adquieren este rostro debido a que no tienen familiares, ni amigos y a que jamás recibieron una ceremonia de despedida, motivo por el cual siguen vagando por la tierra.
Los dokkaebi y otros tipos de seres
Aunque no se trata de fantasmas de personas puramente, los seres de los que hablo a continuación forman parte también del imaginario coreano popular y de sus tradiciones. Las tres figuras más importantes son:
- Dokkaebi: O goblin. Es un ser que deriva de las cosas que pasan mucho tiempo sin uso (muy relacionado, como explicábamos más arriba, con la tradición animista del chamanismo coreano). Por ejemplo, de una mesa o de un juguete. La característica de estos seres es que son traviesos y, en cierta medida, divertidos. Además, les gusta hacer bromas pesadas a los mortales que hacen cosas malas.
- Gumiho: Los gumiho han sido reflejados en numerosas ocasiones, tanto en el cine como en la literatura e incluso en el anime. Se trata de un zorro de nueve colas y es un tipo de criatura que proviene de esta especie, en concreto de un zorro que vivió 1000 años y terminó transformándose en este ser. Los gumiho comenzaron siendo seres amigos de los humanos, pero en algún momento de la historia pasaron a transformarse en un ser mitológico al que temer. La leyenda cuenta que viven en la tierra y adoptan forma de mujer. Esta suele seducir a los hombres para robarles el corazón y el hígado y así poder transformarse definitivamente en humanos.
- Jeoseung saja: Esta figura es muy similar a la parca occidental. El ángel de la muerte, como así se traduce, es un ser peculiar con aspecto pálido y vestimenta similar a la de los agentes del gobierno de la antigüedad, en concreto a quienes daban sentencia de muerte a los prisioneros.
Películas de terror asiáticas con fantasmas

Las películas de terror asiáticas con fantasmas tienen algo que aterroriza, como explicaba más arriba, tanto las coreanas como las japonesas —que son las más populares—, pero también las de otros países del continente, como Indonesia. Todas ellas comparten patrones que sumergen al espectador en un ambiente depresivo y terrorífico para finalmente dejarte con muy mal sabor de boca. Además, es muy habitual que las maldiciones formen parte del guión (sino es que son la trama principal). Son muchas las películas que podemos encontrar en la actualidad —de hecho, cada vez son más las plataformas de streaming como Netflix que las están incluyendo en su catálogo—. Estas son solo algunas de las más populares/actuales:
- Dos hermanas.
- The Medium.
- La 8ª Noche.
- Ringu (The Ring).
- Llamada Perdida
- El Maleficio.
- Shutter.
- Ju-On (La Maldición).
- Noroi (The Curse).
- Re/Member.
- Que te trague el infierno.



