El verano es esa época del año en la que podemos hacer infinidad de actividades, aprovechando que llegan las vacaciones y que, en muchos casos, las jornadas pasan a ser intensivas —permitiéndonos disfrutar de una mayor cantidad de tiempo libre—. Estamos en aquella etapa en la que muchos regresan a sus pueblos natales y se reencuentran con la familia y los amigos de toda la vida, en la que podemos compartir más momentos con las personas que nos importan: tardes de terraceo, días de playa, rutas por la montaña, charlas interminables y mucho más. Pero ¿y qué pasa con las noches? Las noches de verano son largas y en muchas ocasiones nos dan tregua frente al calor insoportable con una agradable brisa que nos acompaña desde el crepúsculo, hasta el ocaso y la completa oscuridad.
Y ese preciso momento es ideal para poner en práctica algún que otro plan de terror… Porque los que amamos el misterio sentimos esa ilusión en forma de cosquilleo recorriendo nuestras entrañas cada vez que hablamos de estos temas o practicamos una actividad relacionada con ello. Por eso, en este artículo quiero hacer una propuesta de planes de terror y retos inquietantes, ideal quienes sienten esa conexión con lo inexplicable.
Retos de terror con amigos: La casa muda
La oscuridad y la mente no siempre son buenos aliados, si a ello le sumamos la soledad, entonces es casi seguro que la sugestión entrará en juego. Y sí, hasta las personas más curtidas en estos temas tienen la capacidad de sugestionarse. Este es uno de los retos de terror para hacer con amigos más escalofriantes y para ello es necesario cumplir una serie de reglas. Lo primero de todo es elegir una casa donde pasar la noche, es importante que no haya nadie más en ella y que esté en total oscuridad. Debéis salir todos de la vivienda y solo una persona del grupo entrará mientras el resto esperan fuera. Reglas:
- Sin móvil.
- Sin linterna.
- Sin poder hablar.
La persona que entre debe recorrer todas las habitaciones y volver con una lista de cinco detalles que anotará posteriormente en una hoja de papel e indicará en qué habitación estaban. El miedo aparecerá porque el cerebro interpreta cualquier “anomalía” como una presencia, haciendo que el corazón se agite y que surja esa necesidad sinsentido de huir de lo invisible. Cuando el primer participante haya realizado el reto, le continuará el siguiente y así sucesivamente hasta que todos hayan realizado el recorrido. Al final, se deben compartir todos los detalles anotados que se recuerden. ¿Quién sabe?… tal vez algo de lo que habéis detectado no debería estar ahí.
El juego de las reglas
Este reto de terror se inspira en los relatos de “Rules Horror”, muy populares en internet. La idea es que recibáis una serie de reglas muy específicas para “sobrevivir” una noche a una situación aparentemente normal, por ejemplo, si alquiláis una cabaña u os reunís en la vivienda de alguien. Antes de entrar, cada uno debe recibir un sobre con un papel en el que aparezcan dichas reglas. A continuación, se detalla una propuesta de las mismas que os hará vivir una noche de lo más inquietante:
- A partir de las 00:00 horas nadie puede quedarse completamente solo más de 5 minutos.
- Si alguien cree haber oído su nombre cuando nadie estaba hablando, no debe comentarlo hasta la mañana siguiente.
- Las puertas deben quedarse abiertas, pero en caso de que una aparezca cerrada, nadie debe comprobar quién la cerró.
- Después de la 1:00 de la madrugada nadie puede decir la hora en voz alta.
- Nadie puede mirar por una ventana completamente a oscuras durante más de 10 segundos.
- Nunca apaguéis todas las luces de la casa al mismo tiempo. Siempre debe quedar una encendida (salvo en el punto 8).
- Cuando alguien quiera marcharse al baño, debe decir únicamente “vuelvo enseguida” (recordar punto 1).
- A las tres de la mañana se apagarán absolutamente todas las luces durante 10 minutos.
En caso de romper alguna de las reglas, existen dos normas adicionales para “sobrevivir” a esa noche. La persona que haya incumplido el reto debe quedarse a solas y a oscuras (sin móvil ni linterna) en una de las habitaciones, y con la puerta cerrada. Otra forma de “sobrevivir” es bebiendo un chupito de lo que elijan sus compañeros. ¿Qué opción eliges tú?
El juego del escondite y tinieblas con música de terror de fondo

No hay un juego más terrorífico que el del escondite. Sentir que alguien se acerca, taparse la boca para que no se escuche la respiración y mantenerse lo más quieto posible… Ahora bien, si lo quieres hacer todavía más perturbador, entonces apaga todas las luces y, además, reproduce música de terror en un altavoz mientras uno busca y el resto se enconden. Es difícil saber quién pasará más miedo…
La historia incompleta
Este juego de terror con amigos consiste en elegir una locación entre todos y preparar una historia inventada en torno a ese lugar. Durante la noche, deberéis ir recorriendo los escenarios reales de la historia y solo podréis descubrir el siguiente fragmento del relato hasta llegar al próximo punto. Esta es una de las actividades de terror que más originalidad precisan, además es conveniente que todos conozcan el enclave y que tratéis de elegir puntos diferentes, para poder hacer un mapa del recorrido (en caso de coincidir, se contarán todas las versiones que existan en ese punto concreto).
Contar historias de terror a luz de la luna
Otra de las actividades de terror que podéis llevar a cabo —y la más clásica— es la de contar historias de miedo. El plan es muy sencillo, cada uno debe preparar un par de relatos de terror para contar durante la noche. Podéis elegir cualquier lugar donde reuniros, aunque si el espacio es más tenebroso os ayudará a entrar en sintonía, a sugestionaros y a que la piel se le erice a más de uno. Mi recomendación es recorrer una senda por la montaña y, en algún punto concreto, detenerse, formar un corrillo y comenzar con las historias. También podéis hacer lo mismo en una playa o una cala solitaria, acompañados del ruido de las olas.



