Duendes, entre el mito y la realidad

Recuerdo hace años un vídeo que me impresionó considerablemente cuando era un niño, por aquella época el internet todavía estaba construyéndose a base de foros y todo tipo de páginas hoy que hoy en día podíamos describir como “vintage”. El caso, es que en el vídeo se observaba a un grupo de niños jugando en la calle, en mitad de la noche y lo que parecía ser una vereda alejada de la población. Uno de ellos, con su móvil con cámara de baja resolución grababa a los demás mientras estaban hablando, y de repente, un ser de diminuto tamaño, pero con anatomía similar a la de una persona —con sus pequeñitas piernas, zapatos e incluso un sobrero— hacía acto de presencia y atravesaba la escena asustando a los allí presentes. Desconozco si el vídeo era real o no, pero en aquella época en la que la que no todos los vídeos están hechos con inteligencia artificial era más difícil manipular la realidad.

En este artículo quiero hacer un pequeño repaso sobre lo que son estos seres. Analizo qué hay de mito y qué de realidad. ¿Por qué en muchos países se les sigue haciendo ofrendas para que cuiden del ganado, de los campos o del hogar? ¿Por qué hay personas que afirman que estos seres existen y que, además, tienen intenciones perversas —como distraer y perder a los niños en el bosque—? ¿Son todos los “duendes” iguales o existen diferentes tipos? Lo vemos, a continuación.

¿Qué son los duendes?

Como sabrás, son muchas las historias que existen sobre los duendes alrededor del mundo —y no todas ellas se refieren a estos seres de la misma manera—. En España, los duendes son denominados de muchas maneras dependiendo de la región (por ejemplo, es Asturias se les conoce como trasnus y son espíritus del hogar traviesos y juguetones). En México, por otro lado, la denominación varía en función de su aspecto, pero también de sus intenciones, encontrando seres buenos y otros diabólicos. En el folclore irlandés son conocidos como leprechauns y visten de verde o rojo, con sombrero de copa y barba pelirroja. Además, trabajan como zapateros de las hadas. ¿Has oído alguna vez aquello de que “el duende de la casa me ha escondido las llaves”? Lo cierto, es que los duendes siguen estando muy presentes, no solo en el saber popular, y uno de los países con mayor tradición al respecto —como mencionábamos antes— es México, donde se conocen como aluxes (entre otras denominaciones).

En la tradición mexicana, los aluxes (también escritos aluches en algunos lugares, aunque la forma más extendida es alux) pertenecen principalmente al folclore maya de la península de Yucatán, Campeche, Quintana Roo y parte de Belice y Guatemala. Se les describe como pequeños seres guardianes de la naturaleza. Según las creencias mayas, a estos seres se les podía realizar ofrendas, razón por la cual hoy en día muchas personas siguen haciéndolo a las figuras que representan estos seres. Estas ofrendas (de maíz, miel, atole o bebidas) se realizaban cuando alguien pedía la protección o la ayuda del alux, por ejemplo, para cuidar una milpa, proteger animales o favorecer las cosechas. En esos casos existía una especie de relación simbólica de reciprocidad: se pedía un favor y se agradecía mediante ofrendas. Hoy en día, especialmente en redes sociales, podemos ver que han surgido muchas historias que afirman que si tienes un duende debes dejarle dulces, leche, monedas o comida porque, de lo contrario, se enfadará. Sin embargo, esas ideas forman parte sobre todo del folclore moderno, aunque —como decía— no se describe de esta manera en la práctica tradicional ampliamente documentada dentro de la cultura maya.

¿Cómo se hace una ofrenda a un alux?

Si nos seguimos ciñendo a lo que dice tradición maya y a lo que se describe en las fuentes etnográficas o en la tradición oral, entonces vemos que una ofrenda a un alux se realiza como gesto de respeto o reciprocidad, especialmente cuando se busca su protección:

  • Si una persona pedía un favor concreto a un alux (por ejemplo, proteger un cultivo o una propiedad), era habitual realizar una ofrenda inicial como parte del pacto simbólico.
  • Posteriormente, algunas comunidades hacían ofrendas ocasionales de agradecimiento, especialmente en determinadas épocas del año o tras obtener una buena cosecha.

La ofrenda puede consistir en alimentos o bebidas como maíz, miel, atole o pozol, depositados simbólicamente cerca de su lugar de presencia o de una pequeña casa construida para él. Ahora bien, no hay una norma tradicional que diga que, una vez hecha una ofrenda, debas seguir haciéndolas para siempre o que ocurrirá algo negativo si dejas de hacerlo. La idea de que «si empiezas a darle ofrendas, luego nunca puedes dejar de hacerlo porque el duende se enfada» es una creencia muy difundida en relatos modernos, vídeos de internet y narraciones de terror, pero no forma parte de una enseñanza generalizada del folclore maya documentado. Es más una evolución contemporánea de estas historias.

La historia de la casa del alux

Hay otro aspecto importante que debemos tener, sobre todo, si no contamos con una figura de un alux o duende, pero buscamos su protección. Además, esta es una de las tradiciones más fascinantes. Según la creencia maya, cuando un agricultor quería proteger sus tierras podía acudir a un h-men (un sacerdote o guía espiritual maya). Juntos construían una pequeña casita de piedra llamada kahtal alux. La casa se levantaba siguiendo un ritual específico y permanecía cerrada durante varios días. Según la tradición, durante ese tiempo nacía o era invocado un alux que pasaba a ser el guardián del terreno. A partir de entonces se decía que el alux:

  • Vigilaba las cosechas.
  • Ahuyentaba a los ladrones.
  • Asustaba a quienes entraban con malas intenciones.
  • Protegía a los animales de la finca.

La leyenda cuenta que ese alux permanecía activo durante siete años. Transcurrido ese tiempo, el propietario debía cerrar o sellar simbólicamente la casita para «retirar» al alux. Si no lo hacía, se decía que el pequeño guardián podía volverse travieso o impredecible.

Tipos de duendes según la región

Como decía, los duendes (y la forma en la que se comportan o su naturaleza) puede variar en función de la región. A continuación, se detalla un listado de 50 denominaciones diferentes y su descripción, aunque la lista podría ampliarse si quisiéramos, ya que están presentes por prácticamente todas partes:

✔ Abatwa

En Sudáfrica. Pueblo diminuto que vive oculto entre la vegetación.

✔ Alux

En México (cultura maya). Guardián de cultivos y selvas según la tradición maya.

✔ Aziza

En Benín. Espíritus diminutos protectores de los bosques.

✔ Azuki-arai

En Japón. Espíritu que lava judías junto a los ríos.

✔ Bergmännlein

En Alemania. Espíritu de las minas que guía a los mineros.

✔ Boggart

En Inglaterra. Espíritu travieso que puede volverse molesto.

✔ Brownie

En Escocia. Duende servicial que ayuda en las tareas del hogar.

✔ Busgosu

En Asturias. Guardián de los bosques con aspecto mitad humano, mitad cabra.

✔ Chaneque

En México. Protector de bosques y ríos que extravía a los viajeros.

✔ Clurichaun

En Irlanda. Pariente del leprechaun, aficionado al vino.

✔ Curupí

En Paraguay. Espíritu del bosque relacionado con la fertilidad.

✔ Diaño Burlón

En Galicia. Espíritu bromista relacionado con travesuras nocturnas.

✔ Domovói

En Rusia. Espíritu protector del hogar en la tradición eslava.

✔ Duende

En España e Hispanoamérica. Pequeño ser travieso vinculado a hogares, bosques o cuevas.

✔ Far Darrig

En Irlanda. Hada solitaria conocida por sus bromas pesadas.

✔ Gancanagh

En Irlanda. Ser feérico seductor del folclore irlandés.

✔ Gnome (Gnomo)

En Europa central. Ser subterráneo protector de minerales y tesoros.

✔ Heinzelmännchen

En Alemania. Duendes que realizan tareas domésticas durante la noche. Otra criatura mitológica del país germano, aunque no entra dentro de la catalogación de duendes, es el krampus. Esta bestia con forma de cabra gigante asusta a los niños en la temporada de Navidad.

✔ Hob

En Inglaterra. Ser doméstico generalmente amistoso y protector.

✔ Hobgoblin

En Inglaterra. Variante del hob con carácter más impredecible.

✔ Jinn menores

En el Mundo árabe. Algunos relatos describen pequeños genios domésticos.

✔ Kabouter

En Países Bajos. Duende protector de jardines y bosques.

✔ Kijimuna

En Okinawa (Japón). Duende pelirrojo que vive en grandes árboles.

✔ Kikimora

En Europa del Este. Espíritu doméstico relacionado con la noche y los telares.

✔ Kobold

En Alemania. Duende doméstico o minero según la tradición germánica.

✔ Kodama

En Japón. Espíritus que habitan árboles centenarios.

✔ Leprechaun

En Irlanda. Zapatero de las hadas asociado a tesoros ocultos.

✔ Leshy

En Rusia. Guardián sobrenatural de los bosques.

✔ Lutin

En Francia. Duende travieso muy presente en el folclore francés.

✔ Menehene

En Polinesia. Variante local de pequeños constructores míticos.

✔ Menehune

En Hawái. Pequeños constructores nocturnos de obras increíbles.

✔ Mimis

En Australia. Espíritus extremadamente delgados del arte aborigen.

✔ Mine Fairy

En Reino Unido. Hada asociada a antiguas explotaciones mineras.

✔ Nisse

En Dinamarca. Protector de granjas que aprecia pequeños regalos.

✔ Nuberu

En Asturias. Genio de las tormentas y de las montañas.

✔ Nuton

En Bélgica. Pequeño artesano que ayuda a los humanos.

✔ Patupaiareche

En Nueva Zelanda. Seres feéricos de las montañas y la niebla.

✔ Pixie Cornualles

En Inglaterra. Pequeño ser feérico amante de las bromas.

✔ Pombero

En Paraguay y Argentina. Protector del monte y de los animales salvajes. La historia del pombero es una de las leyendas urbanas más populares de Argentina, y son muchas las personas que afirman haberlo escuchado gritar en los campos en la oscuridad de la noche.

✔ Púca (Pooka)

En Irlanda. Espíritu cambiante capaz de adoptar forma animal.

✔ Taweret Dwarf Spirits

En el Antiguo Egipto. Espíritus protectores vinculados al hogar y la infancia.

✔Tentirujo

En Cantabria. Ser diminuto y juguetón que engaña a los caminantes.

✔ Tlaltepuchi

En México. Ser mitológico asociado a la brujería y transformaciones.

✔ Tokoloshe

En Sudáfrica. Pequeño ser sobrenatural muy temido en el folclore zulú.

✔ Tomte

En Suecia. Espíritu del hogar y las explotaciones agrícolas.

✔ Tonttu

En Finlandia. Guardián doméstico muy similar al tomte sueco.

✔ Trasgo o trasnu

En Asturias, Cantabria y Galicia. Duende doméstico bromista que desordena las casas.

✔ Trentí

En Cantabria. Pequeño espíritu del bosque protector de la naturaleza.

✔ Yasy Yateré

En Paraguay. Niño rubio que atrae a los pequeños hacia el monte.

✔ Zashiki-warashi

En Japón. Espíritu infantil que trae prosperidad a las casas.

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